Consolidar significa juntar varias deudas en una sola, usualmente con un préstamo personal a tasa fija.
Conviene cuando: tu tasa actual promedio supera lo que ofrece el préstamo nuevo, tienes ingresos estables y quieres simplificar tus pagos.
No conviene cuando: la tasa nueva es similar o mayor, o si tu hábito de gasto seguirá generando más deuda en las tarjetas.
Haz el cálculo: suma el interés total proyectado de tus deudas actuales vs. el del préstamo nuevo. Si ahorras y te ayuda a salir de deuda más rápido, adelante.